
La mar ha dado un buen merecido lance a mi amigo Jose, en forma de espetón gigante. Tras lanzar el artificial y recuperar dos o trés vueltas del carrete, el bicharraco entró a saco y la St.Croix empezó a trabajar de lo lindo. En los primeros instantes se dilucidaba sobre que pescado podía ser, un dentón, un robalo, una lecha......El tiempo y el transcurso del lance fueron descartando adversarios. Las primeras carreras fueron rapidísimas, el carrete se encontraba ajustado al mm., pues un bajo del 37 montado así lo requería. Con mucha paciencia y la ayuda de su hermano, se hicieron con este trofeo. ¡¡¡FELICIDADES A LOS DOS!!!
Vaya pepino, enorabuena Jose.
ResponderEliminarEnhorabuena, como me gustaria experimentar lo que se siente al luchar con un bicho de ese porte, tiene que ser la leche.
ResponderEliminarSalu2
Fue una lucha interminable; llevaba el artificial clavado en la cabeza, y menos mal, si se lo llega a meter en la boca, pobrecito...jejeje.
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